La escalada militar entre Israel e Irán entró en una fase crítica tras nuevos bombardeos israelíes contra el programa nuclear iraní y una contundente respuesta con misiles y drones que ya deja al menos 13 muertos en territorio israelí.La ofensiva comenzó el viernes con ataques coordinados junto a Estados Unidos contra instalaciones militares y nucleares en Teherán y otras ciudades del país.
Entre los blancos alcanzados figuran dependencias del Ministerio de Defensa y centros vinculados al desarrollo tecnológico nuclear. También se reportaron explosiones en depósitos de combustible en la capital. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, aseguró que continuará golpeando “todos los objetivos del régimen” para impedir que Irán obtenga armas nucleares, la respuesta no tardó: la Guardia Revolucionaria lanzó varias oleadas de misiles y drones contra el sur, centro y norte de Israel. Las sirenas se activaron en Jerusalén y otras localidades, obligando a millones de personas a buscar refugio.
Según el gobierno israelí, los ataques han dejado al menos 13 fallecidos y más de 300 heridos leves desde el inicio de la ofensiva. Irán también afirmó haber atacado bases estadounidenses en Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait, elevando el riesgo de una confrontación regional mayor. En paralelo, el presidente Donald Trump advirtió que responderá “con toda su fuerza” si fuerzas estadounidenses son atacadas, aunque sostuvo que Washington no participó directamente en los bombardeos específicos contra instalaciones nucleares iraníes. Como golpe adicional, Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, ruta clave por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
La Guardia Revolucionaria habría advertido a buques comerciales que no se permite el paso, mientras compañías energéticas comenzaron a suspender envíos. El impacto es inmediato: tensión en los mercados, riesgo marítimo en aumento y temor a una crisis energética global si el bloqueo se mantiene. Con ataques cruzados, víctimas civiles y amenazas directas entre potencias, la región enfrenta uno de sus momentos más delicados en años.
Editado por Linney Salinas, editora de Progreso FM.
