Este sábado 21 de febrero se dio a conocer el fallecimiento de William Anthony Colón, conocido artísticamente como Willie Colón, una de las figuras más influyentes y emblemáticas de la salsa neoyorquina. El trombonista, cantante, director de orquesta, compositor y productor murió a los 75 años, tras ser ingresado por problemas respiratorios en el Lawrence Hospital, en el estado de Nueva York.
Criado en el sur del Bronx por su abuela puertorriqueña, quien incentivó su amor por la música desde temprana edad, Colón mostró un talento precoz con el trombón y comenzó a tocar profesionalmente siendo apenas un adolescente. Su irrupción en la escena musical a mediados de los años 60 coincidió con una etapa de profundos cambios sociales y culturales en Estados Unidos, donde la salsa emergía como un sonido urbano, potente y contestatario.
Su primer álbum, El Malo, grabado cuando tenía solo 17 años junto a Héctor Lavoe, marcó el inicio de una carrera que se extendería por casi seis décadas. Más tarde, en 1978, su histórica colaboración con Rubén Blades dio vida a Siembra, uno de los discos de salsa más vendidos e influyentes de todos los tiempos. Con su estilo inconfundible, arreglos cargados de trombones y una puesta en escena que mezclaba irreverencia con talento, Willie Colón dejó una huella profunda en la música latina y en la identidad cultural de varias generaciones. Su partida marca el fin de una era para la salsa.
Editado por Linney Salinas editora de Progreso FM.
