La ciencia confirma que los animales establecen amistades y también eligen compañeros en función de preferencias individuales y vínculos emocionales, incluso entre especies distintas. Estudios y observaciones demuestran que muchas especies desarrollan relaciones basadas en la elección, la cooperación y el afecto, más allá de su propio grupo. Perros, gatos, caballos y otros animales muestran claras preferencias por determinados compañeros, con quienes construyen lazos de confianza y cercanía.
Estas relaciones no se limitan a individuos de la misma especie, sino que también incluyen vínculos entre animales de especies diferentes, observados en zoológicos, reservas y hogares particulares, las relaciones entre animales presentan estructuras complejas y se basan en la elección individual. Existen múltiples ejemplos documentados, desde animales que cuidan crías de otras especies hasta casos en que individuos colaboran y se apoyan frente a limitaciones físicas. Estas conductas, lejos de ser excepcionales, corresponden a situaciones habituales respaldadas por datos científicos y observaciones sistemáticas.
Los animales manifiestan la amistad de diversas maneras. Utilizan señales químicas, gestos y sonidos para comunicarse y fortalecer vínculos, la comunicación basada en olores cumple un rol fundamental en el reconocimiento, la confianza y el mantenimiento de relaciones a largo plazo. Asimismo, la interacción entre especies puede dar lugar a sistemas de comunicación compartidos, adaptados a las capacidades de cada animal. Investigaciones en comportamiento animal también han identificado conductas de cooperación y altruismo, en las que los individuos actúan en beneficio de otros sin una recompensa directa.
Estas interacciones se sostienen en la confianza y el apoyo mutuo, y forman parte de dinámicas sociales estables.En conjunto, estos antecedentes refuerzan la idea de que la amistad no es exclusiva de los seres humanos. La ciencia sostiene que los animales eligen a sus compañeros y establecen relaciones según preferencias individuales. Perros, gatos y diversas especies marinas, incluidos los pulpos gigantes del Pacífico, muestran comportamientos de selección social y mantienen vínculos prolongados, los que además contribuyen a reducir el estrés y mejorar su calidad de vida.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
