YouTube Music enfrenta una crisis cada vez más visible entre sus usuarios más fieles. La plataforma está siendo inundada por canciones creadas con inteligencia artificial, las cuales aparecen sin control en playlists personalizadas, radios automáticas y mezclas diarias, alterando por completo la experiencia de escuchar.
Según informa Android Authority, los reclamos se han multiplicado en foros y redes sociales. Los usuarios detectan temas con nombres genéricos, portadas repetidas y estilos artificiales que el algoritmo recomienda de forma insistente. Para muchos, esto destruye el sentido del descubrimiento musical y convierte el catálogo en un espacio cada vez más impersonal.
La situación se agrava con la proliferación de covers creados con IA que imitan voces de artistas reales, incluyendo músicos fallecidos como Gustavo Cerati, Freddy Mercury, Michael Jackson, entre otros. Canciones “nuevas” o reinterpretaciones falsas, generadas digitalmente, están circulando sin contexto ni advertencias claras, lo que ha generado indignación entre fanáticos y serias dudas éticas sobre el uso de estas tecnologías.
Los suscriptores de pago son los más críticos, que seguran que el algoritmo no filtra este contenido y peor aún, lo prioriza por sobre el trabajo de artistas reales, tanto emergentes como consolidados. Incluso al marcar estas canciones como “no me gusta” o ignorarlas, vuelven a aparecer en nuevas recomendaciones automáticas.
Herramientas como Suno y iLoveSong permiten crear canciones completas en minutos y en grandes volúmenes, lo que ha facilitado la subida masiva de música sintética a servicios de streaming. El problema, advierten los usuarios, es que YouTube Music no diferencia de forma clara entre creaciones humanas y producciones artificiales, generando una competencia desigual y saturando el sistema de recomendaciones.
El debate ya no es solo musical. También pone sobre la mesa cuestionamientos sobre derechos de autor, monetización, transparencia algorítmica y el impacto directo en músicos y creadores que ven cómo su trabajo queda desplazado por producciones automatizadas.
Hasta ahora, YouTube Music no ha anunciado medidas concretas para regular o identificar claramente este tipo de contenido, mientras crece la preocupación por el futuro de la experiencia musical en la plataforma.
Editado por Linney Salinas, editora de Progreso FM
