En los últimos días se dió a conocer un hecho controversial ocurrido en una playa de El Quisco, donde un grupo de veraneantes se tomó fotografías con un tiburón, utilizándolo como si fuera un trofeo.
Las imágenes, que rápidamente se difundieron en redes sociales, provocaron indignación por el trato dado al animal y la total falta de conciencia ambiental. El episodio fue duramente condenado por vecinos, organizaciones medioambientales y usuarios en plataformas digitales, quienes advirtieron sobre el daño a la fauna marina y el peligro que implica manipular animales silvestres.
Especialistas recordaron que los tiburones cumplen un rol clave en el equilibrio de los ecosistemas marinos y que este tipo de conductas puede agravar su estado de vulnerabilidad. Además, se recalcó que la interacción irresponsable con especies marinas no solo constituye una falta de respeto hacia la naturaleza, sino que también puede derivar en sanciones, ya que la legislación vigente protege a la fauna silvestre.
El caso reabrió el debate sobre la necesidad de reforzar la educación ambiental y promover un turismo responsable en las zonas costeras del país.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
