Este 18 de diciembre el Vaticano informó que el Papa León XIV ha autorizado la promulgación de los decretos que permitirán la beatificación de 12 nuevos fieles.
La medida incluye a once mártires españoles, asesinados durante la Guerra Civil (1936-1937), y a Enrique Ernesto Shaw, empresario y laico argentino, único beato no vinculado a aquel periodo histórico. Asimismo, la Santa Sede reconoció las virtudes heroicas de tres nuevos Venerables: fray Berardo Atonna y sor Domenica Caterina dello Spirito Santo, ambos italianos, y Joseph Panjikaran, sacerdote hindú.
Los mártires españoles fueron asesinados en las actuales diócesis de Madrid, Getafe y Alcalá de Henares, en el contexto de la persecución anticristiana de los años 30. Entre ellos se encuentran los seminaristas Ignacio Aláez Vaquero, Pablo Chomón Pardo, Antonio Moralejo Fernández-Shaw, Jesús Sánchez Fernández-Yáñez, Miguel Talavera Sevilla, Ángel Trapero Sánchez-Real, Cástor Zarco García, Mariano Arrizabalaga Español y Ramón Ruiz Pérez, así como los sacerdotes Julio Pardo Pernía y Liberato Moralejo Juan.
La Santa Sede subraya que estos religiosos fueron asesinados “por odio a la fe” y que, pese al riesgo, permanecieron junto a sus familias y comunidades, consolidando una fama de martirio que perdura hasta la actualidad.
Enrique Ernesto Shaw, nacido en París en 1921 y radicado en Buenos Aires, Argentina, fue empresario, esposo y padre de nueve hijos. Su vida reflejó una coherencia notable entre fe y acción social. Fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), aplicó los principios de la Doctrina Social de la Iglesia al ámbito laboral, promoviendo relaciones basadas en la justicia, el diálogo y la dignidad de los trabajadores.
Durante la persecución religiosa en Argentina en 1955 fue detenido por su compromiso público con la fe. En su juventud enfrentó un cáncer, y sus trabajadores donaron sangre para salvarle la vida, hecho que él describió con la frase: “Ahora soy feliz, ya que por mis venas corre sangre obrera”. Falleció en 1962, a los 41 años.
Su beatificación será posible tras la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión: la recuperación completa de un niño tras un grave accidente. En abril de 2021, el Papa Francisco lo declaró venerable, y en enero de 2025 su milagro recibió el visto bueno unánime de la Comisión Teológica y del Dicasterio para las Causas de los Santos. Por último, fueron reconocidas las virtudes heroicas de fray Berardo Atonna, sacerdote de la Orden de los Frailes Menores; sor Domenica Caterina dello Spirito Santo, fundadora de la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Pequeña Casa de la Divina Providencia; y Joseph Panjikaran, fundador de la Congregación de las Hermanas Médicas de San José.
Silvia Bulla, presidenta de ACDE, destacó que la beatificación de Shaw constituye “una invitación a humanizar la economía, promover el bien común y la dignidad del trabajo”. Claudia Inzaurraga, presidenta de la Acción Católica Argentina, agregó que Shaw vivió su fe con valentía, generando espacios de comunidad y ofreciendo un ejemplo de santidad en la vida cotidiana.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
