Hace pocas semanas, se viralizó en redes sociales un video que muestra a una joven “therian” siendo mordida por un perro en un espacio público en Argentina, en un hecho ocurrido entre Córdoba y Buenos Aires. En el video se ve a la joven usando orejas y cola, acercándose al perro mientras hacía movimientos y sonidos de perro.
La joven intentó hablar con el perro y se acercó de forma insistente, invadiendo su espacio, mientras el animal estaba junto a su dueño. Según versiones que circulan en redes, la joven se acercó convencida de que podía comunicarse con él. El perro reaccionó y la mordió en el brazo, provocándole una herida que obligó a recibir atención médica. Aunque el incidente no pasó a mayores, no se informó oficialmente sobre la gravedad de la lesión. La situación generó debate en redes sociales sobre los riesgos de este tipo de conductas.
En los últimos tiempos, los “therians” se han convertido en una tendencia visible en plataformas digitales, con comunidades activas en internet, pero también han causado preocupación, confusión y burlas cuando estas prácticas se trasladan a espacios públicos sin considerar el comportamiento real de los perros.
Especialistas señalaron que los perros pueden reaccionar cuando una persona invade su espacio o actúa de forma inesperada. El hecho abrió discusión sobre el respeto hacia las mascotas, la responsabilidad al interactuar con animales y los riesgos de romantizar este tipo de prácticas.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
