Este año se cumplirán 32 años de la muerte de Kurt Cobain, figura clave del grunge y líder de Nirvana, y una nueva investigación forense independiente vuelve a sacudir al mundo del rock al plantear que pudo haber sido víctima de un homicidio premeditado.
El análisis, financiado con recursos privados, fue realizado por la investigadora Michelle Wilkins y el especialista en casos complejos Brian Burnett, quienes revisaron en detalle la autopsia y los antecedentes oficiales. Según el diario británico Daily Mail, que tuvo acceso al informe, Burnett fue categórico al señalar que se trataría de un homicidio y que el caso debería revisarse.Cobain fue hallado sin vida a comienzos de abril de 1994, en su residencia de Seattle. La investigación policial determinó que la causa fue suicidio por herida de bala, con presencia de heroína y diazepam en su organismo. Sin embargo, el nuevo informe sostiene que la versión oficial presenta inconsistencias que no habrían sido abordadas con suficiente profundidad.
Entre los puntos cuestionados, Wilkins indicó que la cantidad de heroína detectada habría sido letal de forma casi inmediata, lo que a su juicio habría impedido que el músico pudiera manipular un arma después de consumirla. El documento señala que el nivel de droga superaba ampliamente lo tolerable para mantener coordinación motora, lo que abre la hipótesis de una posible intervención de terceros. El informe también menciona daños en órganos como el cerebro y el hígado, además de signos de hipoxia, que según los autores no serían plenamente compatibles con una muerte instantánea por disparo, sino con una sobredosis prolongada previa.
Respecto a la escena del hallazgo, los especialistas describen la disposición del arma y los cartuchos como coreografiada, sugiriendo que pudo haber sido preparada para reforzar la tesis de suicidio. Asimismo, cuestionan la ausencia de huellas claras en el arma y la posición del cuerpo.La nota atribuida a Cobain también fue revisada. De acuerdo con el informe, contiene fragmentos que no encajarían del todo con una despedida convencional, lo que a juicio del equipo ameritaría una revisión más exhaustiva.
Con estos antecedentes, los investigadores solicitaron formalmente la reapertura del caso ante las autoridades de Seattle, petición que fue rechazada al no considerarse que existan pruebas nuevas y concluyentes.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
