El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl provocó una fuerte reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó la presentación como “absolutamente terrible” y “una de las peores de la historia”, generando una nueva polémica cultural y política en uno de los eventos más vistos del mundo. Las críticas del mandatario no sorprendieron.
Trump ya había expresado su rechazo a la elección del artista puertorriqueño meses antes del evento. En septiembre, tras conocerse la decisión de la NFL, declaró en el canal conservador Newsmax que no conocía a Bad Bunny y que no entendía por qué había sido escogido para el show de medio tiempo. Además, en ocasiones anteriores, el presidente también había arremetido contra la banda estadounidense Green Day, a quienes acusó de politizar la música y de promover mensajes contrarios a su visión de país durante presentaciones públicas.
Tras la presentación, Trump quien este año no asistió al Super Bowl publicó un extenso mensaje en su red social Truth Social donde arremetió contra el espectáculo. El presidente afirmó que el show de medio tiempo fue “absolutamente terrible, uno de los peores de la historia”, señalando que “no tiene sentido” y que representa “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos”. El mandatario criticó que Bad Bunny cantara en español asegurando que “nadie entiende una palabra de lo que dice” y calificó el baile como “repugnante”, especialmente para los niños que siguieron el evento desde Estados Unidos y el resto del mundo.
Añadió que el espectáculo fue “una bofetada al país” que según él rompe récords cada día incluyendo el mejor mercado de valores y los mejores planes de jubilación de la historia. Trump también apuntó contra la prensa afirmando que el show recibirá elogios de los “medios falsos” porque no tienen idea de lo que ocurre en el mundo real.
Cerró su publicación con su consigna habitual “Make America Great Again”, frase que la Casa Blanca compartió en redes sociales justo cuando comenzaba la presentación.En contraste el concierto de Bad Bunny fue ampliamente celebrado como una gran fiesta cultural y un homenaje a Puerto Rico y a la identidad latinoamericana.
Durante poco más de trece minutos el artista presentó un popurrí de sus mayores éxitos como “Tití me preguntó” y “El apagón” acompañado de una puesta en escena cargada de simbolismo.El espectáculo recreó escenas cotidianas del continente como una boda un salón de manicura una partida de dominó y una licorería mientras el cantante interpretaba sus canciones exclusivamente en español. Estuvo acompañado por artistas como Lady Gaga y Ricky Martin además de cameos de figuras como Pedro Pascal Jessica Alba Karol G y Cardi B.
Desde el escenario Bad Bunny envió un mensaje de unidad bajo la consigna “Together we are America Juntos somos América” remarcando que América es un continente y no solo un país. En uno de los momentos más destacados nombró a decenas de naciones desde Canadá y Estados Unidos hasta el Caribe Centro y Sudamérica incluyendo a su tierra natal Puerto Rico. El mensaje del artista cobró especial relevancia en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias y los operativos de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas ICE que han sido cuestionados por detenciones violentas de migrantes incluso de personas con documentación en regla acciones que han sido justificadas desde el discurso de “America First” promovido por la administración Trump.
“Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti vales más de lo que piensas”, expresó el cantante ante millones de espectadores. La actuación fue considerada por muchos como un momento histórico y simbólico. Un mensaje de diversidad idioma y orgullo latino que volvió a evidenciar el choque entre el discurso cultural del espectáculo y la visión política del presidente de Estados Unidos.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
