Una fuerte controversia política y pública se desató tras conocerse que el festival “Excéntrico: Muestra Internacional de Cine y Placeres Críticos”, dedicado al cine pornográfico y de contenido sexual explícito. La polémica surgió luego de que el proyecto apareciera en listados públicos del Fondo de Fomento Audiovisual 2025, específicamente en la línea de Difusión y Exhibición Audiovisual, en condición de “lista de espera”, asociado a la productora privada Contrafoco SpA y con un monto de $64.920.700.
Las críticas tomaron fuerza tras una denuncia pública difundida en redes sociales por la periodista María José Olea, quien cuestionó el uso de recursos fiscales en este tipo de iniciativas y calificó como “inaceptable” que fondos públicos se destinen, a su juicio, a financiar “fetiches sexuales bajo una fachada cultural”. El festival Excéntrico es una muestra internacional no competitiva que se desarrolla desde 2019, principalmente en Valparaíso. El evento se define como un espacio de exhibición y reflexión sobre cine para adultos, el deseo, el cuerpo y las sexualidades no hegemónicas, con una programación centrada en lo que denomina “pornografías críticas y alternativas”.
El festival incluye funciones cinematográficas, conversatorios, actividades formativas y secciones como “Nuevo Porno Chileno” y “Pornografías Críticas de Abya Yala”, además de exhibiciones de obras con títulos como «Me mirás, me pagás», «Bestiario profano», «Cam girls» y «El VIH se enamoró de mí». Según su director de programación, Nicola Ríos, el objetivo del evento es cuestionar el estigma sobre la creación pornográfica y reivindicar su valor artístico, político, pedagógico y comunitario. La difusión del caso generó reacciones transversales en el mundo político, diputados de la Comisión de Cultura anunciaron que recurrirán a la Contraloría General de la República para revisar los criterios de adjudicación y el uso de los recursos públicos.
Desde la oposición, parlamentarios de la UDI y RN calificaron el financiamiento como un “descriterio total” y una “ofensa a las prioridades culturales del país”, cuestionando que el Estado considere la pornografía como expresión cultural y advirtiendo sobre la cosificación de las mujeres. En tanto, legisladores del oficialismo y del centro político manifestaron preocupación por el impacto que este tipo de decisiones tiene en otros creadores que postulan a fondos públicos y quedan sin apoyo, anunciando acciones fiscalizadoras para aclarar los parámetros de evaluación.
Desde la Subsecretaría de las Culturas y las Artes aclararon que el proyecto fue seleccionado en 2025 a través de un fondo concursable, mediante un proceso público regulado por bases vigentes y evaluado por una comisión de expertos externos.Asimismo, precisaron que la adjudicación se realizó conforme a los procedimientos establecidos y que el otorgamiento de recursos “no implica respaldo, aprobación ni validación de los contenidos”, los que son de exclusiva responsabilidad del equipo organizador.
Finalmente, antecedentes publicados por El Mercurio indican que la organización del festival ya prepara una nueva edición y que el proyecto figura nuevamente en lista de espera para acceder a recursos del Fondo de Fomento Audiovisual 2026, lo que anticipa que la controversia podría reactivarse en los próximos meses.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
