Hoy, 31 de enero, se conmemora el Día Internacional del Mago, una fecha que suele asociarse al espectáculo, la ilusión y el asombro, pero cuyo origen tiene un profundo sentido humano y educativo. Más allá de los trucos y el entretenimiento, esta conmemoración invita a conocer la historia que dio forma a su significado.
El origen de esta fecha se vincula a San Juan Bosco, sacerdote italiano nacido en 1815, quien desarrolló su labor en Turín del siglo XIX, una ciudad marcada por la pobreza, el trabajo infantil y el abandono de niños y jóvenes. Frente a esa realidad, Don Bosco comprendió que para llegar a ellos no bastaba solo con la palabra. Por ello, incorporó la magia, los malabares y la acrobacia como herramientas educativas capaces de captar la atención y generar un vínculo de confianza.
Su objetivo nunca fue engañar, sino utilizar el asombro como un medio para transmitir valores, promover la educación y ofrecer contención a quienes vivían en situación de vulnerabilidad. A través de estas prácticas, transformó el espectáculo en una vía de enseñanza y acompañamiento.De este modo, el Día Internacional del Mago no solo rinde homenaje al arte de la ilusión, sino que también recuerda su capacidad para educar, comunicar y generar impacto social, manteniendo vigente una tradición que une creatividad, formación y compromiso humano.
Editado por: Linney Salinas, editora de Progreso FM
