El Padre Alberto Hurtado volvió a interpelar a Chile en una nueva campaña del Hogar de Cristo que, mediante Inteligencia Artificial, recrea un saludo simbólico del santo jesuita a partir de archivos históricos. La iniciativa no busca reemplazar su figura ni alterar su legado, sino abrir un espacio de memoria, conversación y llamado a la acción.
“Quisimos honrar su mensaje de solidaridad y mostrar que la tecnología, cuando se usa con sentido, puede estar al servicio de la dignidad humana”, explicó el capellán general del Hogar de Cristo, el jesuita José Francisco Yuraszeck, conocido como el Padre Pepe. La idea fue impulsada por la periodista especializada en redes sociales Catalina Villanueva y desarrollada junto a la agencia creativa Nano Videos y la productora de IA Deepmaster, en un trabajo conjunto con el Hogar de Cristo. El proyecto se enmarca en un proceso de modernización tecnológica responsable que la institución viene desarrollando este año para fortalecer su misión social. “Tenemos 81 años, pero siempre hemos buscado innovar en la forma de encontrarnos con la pobreza. La innovación social está en nuestro ADN, tal como lo estuvo en el propio Padre Hurtado”, señaló Yuraszeck, recordando que en la década de los 40 el sacerdote ya rompía esquemas al usar una camioneta, teléfono y libreta de cheques para movilizar la solidaridad y responder con rapidez a las urgencias del Chile de su tiempo.
La pieza audiovisual central, acompañada de dos reels para redes sociales, muestra al Padre Hurtado en sus imágenes más icónicas: la sotana, la camioneta verde, el chuzo, la olla común y la cercanía con la gente, incluso una pelota de fútbol. El relato conecta su legado con el Chile actual, manteniendo su espíritu cercano y convocante.En el video, una recreación del Padre Hurtado entrega un mensaje directo:
“Conectémonos en serio, no con un like, sino con el corazón”, reforzando la idea de comunidad y compromiso real. La campaña culmina con un llamado claro: “Hazte socio”. Según el Padre Pepe, ese apoyo es el que sostiene el “milagro cotidiano” del Hogar de Cristo: que más de 40 mil personas en situación de pobreza severa reciban cada año acogida, asistencia y dignidad.
Editado por: Linney Salinas, Editora de Progreso FM
